Cómo distribuir un salón comedor cuadrado
Organiza un salón comedor cuadrado optimizando el espacio con una distribución equilibrada entre zonas de estar y comedor, usando muebles proporcionales y separadores visuales si hace falta. Mantener fluidez en la circulación y aprovechar la iluminación natural ayuda a que el ambiente se sienta más amplio y cómodo.
Cómo distribuir un comedor cuadrado
1. Analiza el espacio y planifica tu distribución
Lo primero que debes hacer al distribuir un salón comedor cuadrado es analizar el espacio disponible y planificar cuidadosamente la disposición de los muebles. Toma medidas precisas de la habitación y ten en cuenta la ubicación de puertas, ventanas y elementos arquitectónicos.
Una vez que tengas una idea clara del espacio, piensa en cómo quieres utilizarlo. ¿Deseas crear zonas separadas para el comedor y la sala de estar, o prefieres una disposición más integrada? Esta decisión influirá en la distribución de los muebles y en la fluidez del espacio.
2. Maximiza el espacio con muebles multifuncionales
En un salón comedor cuadrado, es importante maximizar el espacio utilizando muebles multifuncionales y modulares. Opta por mesas extensibles sofás y mesas de centro que incorporen almacenamiento integrado, como cajones o estanterías, para aprovechar al máximo cada centímetro disponible.
Además, considera la posibilidad de utilizar muebles plegables o extensibles que puedan adaptarse a diferentes necesidades y ocasiones. Por ejemplo, mesas de madera extensibles te permitirán ampliar el espacio cuando tengas invitados y reducirlo cuando no sea necesario.
3. Crea fluidez visual con la distribución de los muebles
Para crear una sensación de amplitud y fluidez en un salón comedor cuadrado, es importante cuidar la distribución de los muebles. Evita colocar los muebles contra las paredes y en su lugar, crea agrupaciones de muebles que permitan el paso y la circulación por la habitación.
Una buena estrategia es colocar el sofá en el centro de la habitación, con la espalda hacia la pared, y ubicar la mesa de madera en un lateral, creando así un flujo visual que invite a recorrer el espacio de manera natural.

